Betanzos
La Coruña.
Oleiros
Sada.
Hotel El Castro 54. Sada. La Coruña.
Quizás porque he vivido horas muy tristes en mis últimos días de esta última estancia en Gijón, salgo de esta ciudad preguntándome quien escribió aquello de "¿Quién dijo que la melancolía es elegante?. Quitaros esa máscara de tristeza, siempre hay motivo para cantar…".
No consigo recordarlo y me digo que en cuanto llegue a Sada lo primero que haré será mirar quien lo escribió, pero en cuanto llego al hotel, Pilar, su dueña, sale a recibirnos y sin tan siquiera bajar el equipaje nos pasamos un buen rato sentadas conversando en el porche de la entrada del hotel por lo que ese día se me olvida consultarlo en Google.
He salido de Gijón la mañana del 8 de Septiembre- festividad de la Virgen de Covadonga y fiesta en la comunidad autónoma del Principado de Asturias- con una parada en San Esteban de Pravia para recoger a un amiga de la infancia que va a acompañarnos a Cooper y a mí en esta primera parte de este viaje por Galicia. La idea es pasar un par de días juntas en Sada y otro par de días en Pontevedra y después proseguir yo sola el viaje por Orense.
Antes de llegar al hotel de Sada hacemos una breve parada en la playa de las Catedrales en Lugo famosa por las espectaculares formaciones geológicas que emergen de la arena y que resultan impresionantes sobre todo cuando la marea está baja. Mi amiga se da un baño mientras yo me quedo con Cooper que tiene terminantemente prohibido la entrada en el arenal (al día siguiente, en la oficina de Información y Turismo de La Coruña, me comentan que se está barajando la posibilidad de convertir la playa en espacio protegido y extender la prohibición a todo el mundo).
Tras el baño proseguimos nuestro viaje a Sada. Ya estuve el verano pasado en el Hotel El Castro 54 donde vamos a pasar las dos próximas noches. He comentado en alguna parte de este blog que mi intención es no repetir hotel por mucho que me guste. Y lo he cumplido, salvo esta vez y en otra ocasión en que volví por segunda vez al Hotel la Aldea Perdida en el Parque Natural de Redes. Si esta vez he decidido volver al Castro 54 no es sólo porque tenía ganas de saludar a Pilar, su dueña, sino porque el hotel está a tan solo 2Km. de La Coruña que es una ciudad a la que mi amiga y a mí nos apetece acercarnos a visitar.
Pero eso será mañana pues esta tarde y tras la conversación con Pilar a donde nos acercamos es a tomar una tortilla de patata en Betanzos que está a unos 13Km de Sada y que yo ya visité en mi estancia del año pasado.(http://www.viajesconmiperro.com/2013/09/hotel-el-castro-54-sada-la-coruna.html).
Dejamos el coche en un parking cercano a la Plaza del Campo donde se erige una estatua dedicada a los Hermanos García Naveira benefactores de la ciudad.
Y desde allí voy enseñándole a mi amiga los sitios que el año pasado me parecieron más bonitos hasta que llegamos a un puente que atraviesa el río Mandeo y que está muy concurrido a esas horas pues acaba de pasar una procesión dedicada a la Virgen de los Remedios.
Empieza ya anochecer así es que tras un breve paseo, regresamos a la Plaza de los Hermanos García Naveira o Plaza del Campo en busca del Bar Miranda para degustar la famosa tortilla de Betanzos pero como estaba cerrado acabamos por tomarla acompañada de una fuente de pimientos del Padrón en el Mesón Pote que está justo al lado. (El sitio que nos recomendaron para tomar pulpo se llama A Pulpeira). Tras la cena y antes de retirarnos al hotel, todavía nos quedamos un buen rato charlando sentadas en la escalinata de la iglesia del Convento de Santo Domingo.
Y es al día siguiente cuando tras un estupendo desayuno en El Castro 54 nos dirigimos a visitar La Coruña.
La isla de Santa Cruz durante la bajamar. |
El castillo se construyó en el S.XVI por orden del general Diego das Mariñas para completar el sistema defensivo de la bahía coruñesa. A partir del siglo XVIII quedó abandonado hasta que en el XIX fue comprado en pública subasta por el marido de la escritora Emilia Pardo Bazán que mandó construir un pazo que se convirtió en lugar de veraneo para la pareja y su familia. En 1939 la hija y heredera del pazo lo cedió como casa de colonias de los huérfanos de guerra. En la actualidad es propiedad del Ayuntamiento y alberga el CEIDA(Centro de Extensión Universitaria y Divulgación de Galicia).
Tras esta breve parada proseguimos viaje hacia La Coruña; aparcamos en un parking de los Jardines de Méndez Nuñez y enseguida desembocamos en la Avenida de la Mariña donde se encuentras las famosas galerías coruñesas, construcciones acristaladas construidas en el siglo XIX para aprovechar mejor las horas de sol y que le dieron a la ciudad el sobrenombre de Ciudad de Cristal.
Nos adentramos después por la Rúa Rego de Agua y desde esta calle llegamos a la Plaza María Pita, la porticada Plaza Mayor de la ciudad donde se encuentra la Casa Consistorial, un amplío y elegante edificio modernista rematado en tres torres con cúpula.
En la plaza se levanta una estatua en honor a la mujer que da nombre a esta plaza, Maria Pita, la heroína de la defensa de la Coruña contra la Armada Inglesa en 1589.
En un bar de esta plaza-creo recordar que se llamaba La Pulpería- nos tomamos una cerveza. Nuestras vecinas de mesa están tomando una fuente de pulpo y mejillones al vapor con un aspecto estupendo pero como todavía no tenemos apetito atravesamos La Puerta Real y nos adentramos en el casco viejo. A mí ese paseo me resultó encantador. Sin apenas gente, con una temperatura muy agradable fuimos descubriendo iglesias y rincones muy bonitos adentrándonos por unas calles cuidadas y limpias.
Iglesia de Santa Maria |
El convento de estilo barroco gallego del XVIII, tiene una interesante torre oblicua al eje de la iglesia y alberga la capilla de Nuestra Señora del Rosario, patrona de la ciudad.
Convento de Santa Bárbara. |
Y ahora si que nos vamos ya aunque sin conocer el símbolo de la ciudad, La Torre de Hércules, que es por cierto el faro en funcionamiento más antiguo de Europa.
Tras el baño y todavía antes de regresar a Sada hacemos una parada en un puerto encantador llamado Puerto de Lorbé.
Hay un bar justo al lado del puerto; con la vista puesta en multitud de bateas se nos ocurre que es el lugar perfecto para tomar una ración de mejillones, así es que tras un paseo por el puerto nos dirigimos allí sin dudarlo.
Cuando por fin, casi al anochecer, regresamos al hotel volvemos a sentarnos como en el día anterior en el porche de la entrada y allí en compañía de Pilar volvemos a pasar un momento de animada conversación. En un momento dado, no sé muy bien por qué, mencioné el viaje que hice por Santo Domingo de Silos. Fue entonces cuando Pilar empezó a recitar el poema" El ciprés de Silos" del poeta de la generación del 27, Gerardo Diego (Santander 1896/ Madrid1987) y que el poeta dejó escrito en el libro de visitas tras pasar una noche en la hospedería monacal.
Enhiesto surtidor de sombra y sueño
que acongojas el cielo con tu lanza.
Chorro que a las estrellas casi alcanza
devanado a sí mismo en loco empeño.
Mástil de soledad, prodigio isleño,
flecha de fe, saeta de esperanza.
Hoy llegó a ti, riberas de Arlanza,
peregrina al azar, mi alma sin dueño.
Cuando te vi señero, dulce, firme,
que ansiedades sentí de diluirme
y ascender como tu, vuelto en cristales,
como tu, negra torre de arduos filos,
ejemplo de delirios verticales,
mudo ciprés en el fervor de Silos.
Al escucharla, recordé mi intención del día anterior de consultar de quien era aquel otro poema que me vino a la cabeza al empezar este viaje.
Más tarde y ya sola en mi habitación, descubrí que es de la poeta y escritora Gloria Fuertes (1917/1998) y que se titula "Siempre hay alguien" y que entero dice así :
Quitaros esa máscara
la tristeza no es más que una careta
puede durar tanto como tardes en quitártela tu mismo,
prueba.
Estás provocándote llanto artificial, hermano;
Estás provocándote llanto artificial, hermano;
he dicho hermano y debí decir amante.
Nos cogemos las manos y no decimos que se siente nada.
Poco a poco se va mezclando nuestra sangre en los
encuentros.
Un buen día acabaremos por ser la misma cosa.
Libres somos.
Frecuentamos el dolor porque queremos,
como pudiéramos frecuentar el parque.
Hablamos de mutuas soledades,
hablamos de aventuras que tuvimos,
de que todo está lejos,
de que es difícil.
Y nunca hablamos de esto maravilloso que nos va
convirtiendo en ranas.
¿Quién dijo que la melancolía es elegante?
Quitaros esa máscara de tristeza.
Siempre hay motivo para cantar,
para alabar al santísimo misterio,
no seamos cobardes,
corramos a decírselo a quien sea,
siempre hay alguien que amamos y nos ama.
Hotel El Castro 54.
Sada. La Coruña.
http://www.elcastro54.es/
Mesón El Pote. Betanzos.
http://mesonopote.com/la-tortilla/
Hoteles que admiten perros en La Coruña:
Hotel Hesperia Coruña.
Calle Juan Flórez, 16
Teléfono: 981 010300
Hotel Francisco Javier.
Calle Pintor Francisco Llorens,6-8.
Teléfono: 981 268850
Hostal La Provinciana.
Rúa Nueva 7-9
Teléfono: 981 220400
http://www.laprovinciana.net/
Hoteles que admiten perros cerca de Betanzos:
Casa de Sixto. Paderne.
Teléfonos: 981 782831/ 659468452
http://www.casadesixto.com/es/
Casa Pousadoira. Miño.
Teléfono: 607767369
http://www.pousadoira.com/turismo-rural-ecologico-galicia/?lang=es
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