Viajes con mi perro

Casal das Bouzas. Os Peares. Orense.





Una de las cosas que menos me gusta de mis viajes con Cooper es atender los aspectos prácticos del viaje en sí mismo. No siempre me resulta fácil encontrar un hotel que admita un perro de su tamaño y que esté situado en un sitio que tenga interés. Por eso me llevo una gran decepción cuando me comunican que no hay habitaciones en el Hotel O Remanso dos Patos en Penalba (Orense). La persona que me atiende me cuenta que gestionan otro hotel que está a unos minutos de Penalba y que se llama Casal das Bouzas. Es muy amable y me dice que podré utilizar indistintamente las dependencias de ambos hoteles. El que aparece en la foto superior escondido entre la vegetación, es el Hotel Casal das Bouzas.

Me explica que tampoco hay habitaciones libres en dicho hotel para la fecha que a mi me interesa, pero que disponen de dos apartamentos que están en la misma finca del hotel pero alejado del edificio principal y que uno de ellos está libre. Acepto sin mucha convicción, pues me parece innecesario pagar un precio más alto que el que supondría una habitación de uso individual y por un apartamento que obviamente es un lujo innecesario para Cooper y para mi. No obstante prefiero esta solución a la de dormir en Orense capital.

El apartamento está muy limpio y nuevo. Tiene un dormitorio, una pequeña cocina y un salón con un sofá cama, y una terraza por delante de la cual discurre majestuoso el río Miño.

Cooper camina desde el edificio del hotel hacia nuestro apartamento.
Llego al hotel tras haber dejado en Pontevedra a la amiga que me ha acompañado en esta primera parte del viaje y en cuanto desciendo del coche me pregunto si no ha sido una suerte que no haya habitaciones en O Remanso dos Patos pues estoy encantada con el espacio verde con el que cuenta el hotel y que sin duda será del agrado de Cooper. También del mío.

Os Peares visto desde el hotel.
El hotel que cuenta con cinco habitaciones dobles tiene, además, cancha de tenis y una piscina a la que por razones obvias intento mantener alejado a Cooper cuya obsesión por el agua empieza a parecerme que entra en la categoría de neurosis obsesiva.

Se encuentra en el pueblo llamado Os Peares entre la frontera entre Lugo y Orense; en él confluyen tres ríos Miño, Sil y Búbal y es el punto de inicio de la región conocida bajo el nombre de la Ribeira Sacra.

La Ribeira Sacra es una extensión de aproximadamente 700 km2 que comprende las tierras bañadas por los ríos Miño y Sil. En El Cañón del Sil, el río discurre encajonado dando lugar a paisajes de gran belleza. Es más angosto que el del Miño con paredes verticales de gran espectacularidad; a lo largo de la carretera hay diferentes miradores con una vista impresionante. Así mismo los embalses de Belesar,  Santo Estevo y San Pedro remansan las aguas de ambos ríos permitiendo la navegación en catamarán. De los cuatro servicios de catamaranes que existen hay uno que sale del embarcadero de Santo Estevo en el embalse del mismo nombre y que se encuentra a unos 3Km del pueblo, el recorrido dura aproximadamente 90´. Yo ni tan siquiera me acerco al punto de salida pues en el hotel me informan que estuvo hospedada una pareja que quiso hacer dicho recorrido con un perro mucho más pequeño que Cooper y no se lo permitieron.

El término Ribeira Sacra, parece que hace referencia al gran número de monasterios que poblaban las riberas de los ríos. Los primeros asentamientos religiosos comienzan en el S.VI con la llegada de ermitaños atraídos por un entorno cuyo paisaje y clima propiciaban un entorno ideal para el recogimiento y la oración. Con la desamortización de Mendizábal los monasterios fueron abandonados hasta que en 1923 fueron declarados Patrimonio Histórico Cultural comenzando su recuperación. Hoy en día se contabilizan en la zona dieciocho monasterios medievales.


Parador de Santo Estevo.
Uno de los más conocidos es el monasterio benedictino de Santo Estevo cuyo edificio ha sido rehabilitado como Parador. Del monasterio destaca la fachada barroca del siglo XVIII junto con sus tres claustros.


Para llegar hasta él tengo que hacer un recorrido en coche por una carretera empinada y con muchas curvas y una vegetación exuberante. Imagino que en otoño debe ser una maravilla.

Cooper frente al Parador de Santo Estevo.
El término Ribeira Sacra es también el nombre de una denominación de origen donde se elaboran magníficos vinos tintos y blancos. (los romanos los llamaban "oro líquido del Sil "). Un vino que los monjes benedictinos elaborarían siglos después para los papas. Las viñas están dispuestas en un sistema de escalones llamados socalcos que datan de la época romana.


Desde el Parador, me acerco en coche hasta el Mirador de Cabezoas; se trata de una estructura metálica a 600 metros del río y aunque la vista es espectacular dada mi tendencia al vértigo decido no permanecer allí mucho tiempo. Sé que hay más miradores a lo largo del camino, pero me da miedo que me pille la noche al volante y decido regresar.

La vista desde el Mirador de Cabezoas.


Antes de retirarme al hotel, me dentengo en Penalba para concer el Hotel O Remanso dos Patos donde tomo una cerveza y algo de cena. Con esta parada me reafirmo en que efectivamente Cooper y yo estamos mejor en el otro hotel, pues aunque este tiene más habitaciones solo tiene una terraza a su alrededor por lo que creo nos sentiríamos un tanto encajonados.

A la mañana siguiente descubro encantada que los meteorólogos siguen sin acertar en sus previsiones- vuelve hacer un día caluroso y soleado- por lo que aprovecho para acercarme a conocer Orense que se encuentra a 25 Km. Tomo la N-120 que discurre paralela al Miño y en menos de media hora me encuentro en Orense. Dejo el coche en un parking que hay en la calle Juan XXIII y enseguida me encuentro en la Rúa do Paseo.

Cooper tomándose un descanso en las escalinatas de los Jardines del Padre Feijoo.
Tomo la Calle Carvajal y enseguida me encuentro con la Plaza de Santa Eufemia donde se encuentra la iglesia del mismo nombre, de estilo barroco gallego.




Y enseguida llego a la Plaza Mayor.


La plaza está presidida por la Casa Consistorial y muchas de sus casas tienen balcones y galerías.Y en tres de sus lados, tiene soportales de los siglos XVII, XVIII y XIX.



 En un lateral de la plaza se encuentra la iglesia de Santa María Nai en lo alto de una escalinata de piedra en el que fue el probable emplazamiento de la antigua catedral; de la primera basílica solo quedan unas columnas de mármol en la fachada. Fue reconstruida en 1088 y posteriormente rehecha a principios del S.XVIII en estilo barroco. Al lado se encuentra el edificio que alberga el Museo Arqueológico Provincial (SXII-XVII).

Cooper en la escalinata que asciende hasta Santa María Nai.
Cuando estoy admirando la plaza empiezo a observar que frente a la salida de la Casa Consistorial  empiezan a agruparse los componentes de un grupo folclórico, imagino que la causa es que acaba de celebrarse una boda en el interior. Lo que me sorprende es que de pronto empiezan a cantar y a bailar y que enseguida se unen los propios novios. Un espectador me cuenta que los novios pertenecen al grupo folclórico; sea por lo que sea a mí me encanta pues transmiten una alegría de vivir que me resulta emocionante.




Viéndoles bailar me viene a la memoria aquello que escribió Cesare Pavese en "El Oficio de Vivir, El Oficio de Poeta":

"El verdadero raté (fracasado) no es el que no tiene éxito en las grandes cosas-¿quién lo ha tenido nunca?-sino en las pequeñas. No llegar a construirse una casa, no conservar a un amigo, no contentar a una mujer: no ganarse la vida como todo el mundo. Ese es el raté más triste".

Todavía conmovida me acerco a visitar lo que para mí supuso una auténtica sorpresa, me estoy refiriendo a las conocidas como As Burgas que es como se denominan a unos manantiales de aguas termales y mineromedicinales que se localizan en el centro de la ciudad. Constituyen uno de los símbolos de la capital de Orense que se ha llamado Ciudad de las Burgas. Son tres en total y fueron declarados Conjunto Histórico Artístico en 1975. El agua mana a una temperatura de 67º que ya era aprovechada por los romanos.

Burga de Arriba.
Dejo la visita a la Catedral de San Martiño para el final. Se trata de un templo románico tardío de transición (siglos XII y XIII).

Llama la atención su aspecto de fortaleza a modo de castillo (el obispo era el señor feudal así es que tenía que protegerse de los ataques). Me pareció precioso el Pórtico del Paraíso del siglo XIII que conserva la policromía original y que sigue el modelo del Pórtico de la Gloria del Maestro Mateo.


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De vuelta al hotel comento a la chica que lo atiende la sorpresa que me ha producido la existencia de As Burgas en pleno casco histórico y me cuenta que además de las fuentes y estación termal de As Burgas hay una ruta de las termas al lado del Miño, entre el puente del Milenio y la pasarela de Outariz.

Lamento la incompetencia de la chica que me atendió en a Oficina de Información y Turismo que nada me dijo al respecto; en realidad, no me dijo nada sobre nada. Pero aunque me planteo regresar al final de la tarde para hacer la ruta de las termas prefiero pasar lo que queda del día en el jardín del hotel y sólo al final del día me acerco a Os Peares para ver de cerca el puente de hierro que permite atravesar el río Sil en el punto en el que se une con el Miño. La que no consigo atravesarlo soy yo, aunque lo intento, pues de vez en cuando pasa un tren de media distancia paralelamente al camino que hay para el paso de peatones y he notado hasta que punto altera a Cooper el ruido, él que siempre se muestra imperturbable.




  En lugar de eso charlo con un señor que me habla de un pasado más fructífero del pueblo
- "Os Peares está muerto", afirma en un tono teñido de cierta nostalgia.

Antes de retirarme al hotel ceno- en el hotel no sirven cenas- en el único bar del pueblo. Con mi tendencia a idealizar la vida rural, doy por supuesto que la señora que me atiende me va a deleitar con una comida casera, rica y barata, pero la verdad es que no puedo aplicar ninguno de esos calificativos a la cena que me sirvió. Tras la cena me retiro al hotel para mañana a primera hora, hacer la última etapa de este viaje que me llevará hasta un pueblecito de Portugal.


Hotel Casal das Bouzas.
Teléfonos: 988 777023 /646 679 068.
http://casaldasbouzas.com/

Hotel O Remanso dos Patos.
Teléfono: 988 777023/690 052 092
http://www.oremansodospatos.com/



Establecimientos que admiten perros en Orense:

Apartamentos Lepanto.
Rua Lepanto, 5

Eurostars Auriense.
Teléfono: 988 234 900
http://www.eurostarsauriense.com/


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