Viajes con mi perro

Córdoba



Ya habían transcurrido tres días desde que habíamos llegado a Córdoba cuando Cooper se quedó cojo. Durante esos días habíamos recorrido juntos la ciudad, visitando los lugares más famosos y conocidos de la misma, pero también descubriendo rincones más alejados de los circuitos turísticos.


Por vivir hasta vivimos una Semana Santa adelantada, pues una noche nos topamos en el medio de la procesión de la hermandad de Jesús Caído que había salido para celebrar sus 250 años de historia.

Plaza de las Tendillas.
También paseamos por las inmediaciones de la Plaza de las Tendillas, la plaza más céntrica de la ciudad y en cuyo centro se encuentra la estatua ecuestre del Gran Capitán obra del escultor Mateo Inurria. Desde esa plaza me acerqué en un par de ocasiones a la Plaza de San Miguel donde se encuentra la iglesia del mismo nombre, ejemplo de transición de románico al gótico y una de las catorce iglesias fernandinas, así denominadas por haber sido edificadas por orden de Fernando III el Santo tras la conquista de la ciudad en 1236.


Sin embargo, debo confesar que no fue el arte sino el apetito lo que me llevó hasta allí, pues en esa plaza hay varias tabernas, una de ellas la famosa Taberna el Pisto. Aunque acabé por descubrir que en la de al lado, creo que se llama Taberna de la Esquina, sirven un salmorejo que me gustó más que el del Pisto; exquisitas me parecieron también las habitas con cebolla. Aunque el descubrimiento gastronómico más curioso fue el que hice en el Bar Santos, un bar situado en la Calle Magistral González Francés, nº3, en el lado este de la Mezquita, donde sirven una tortilla de un grosor enorme; según parece se elabora con 20 huevos y unos 5 Kilos de patatas cada una. Como el local es muy pequeño la mayoría de la gente estaba tomándola fuera; yo cumplí con el rito y la comí también en el exterior del bar, al lado de los muros de la Mezquita.


Durante esos días no noté nada que me hiciese sospechar que Cooper andaba mal de la pata. De hecho, en la mañana del día en que se quedó cojo, habíamos estado solos dando un hermoso paseo y cuando se echaba a descansar, lo atribuía al cansancio provocado por el calor que todavía hacía en eso días, a pesar de estar ya en Octubre.

La Torre de la Malmuerta, situada muy cerca de la Plaza de Colón que debe su nombre a la leyenda según la cual una mujer cordobesa fue asesinada a manos de su marido celoso.
Esa mañana, desde la Plaza de Colón donde se encuentra la casa de la amiga que me ha invitado a pasar unos días, habíamos tomado la calle Alfaros hasta llegar al Templo Romano y los restos de muralla. Pegado a dichos restos se encuentra el edificio del Ayuntamiento que me pareció un atentado al buen gusto.

Templo romano de Córdoba, a su izquierda el edificio del Ayuntamiento.
Enfrente del edifico del Ayuntamiento se encuentra la Iglesia de San Pablo, otra de las denominadas iglesias fernandinas.

Iglesia de San Pablo.
De camino hasta allí, en la Calle Alfaros, nos detuvimos en la Cuesta de Bailío; al fondo de la misma se encuentra la la Casa del Bailío con una fachada renacentista muy bonita. Muy cerca se encuentra el Hotel Bailío, un hotel precioso que admite perros aunque a un precio que no está al alcance de mi bolsillo.

Cuesta de Bailío.
Desde aquí se accede a la Plaza de los Capuchinos donde se encuentra el famoso Cristo de los Faroles. Es ésta una plaza que tiene algo especial. A día siguiente la atravesé también de noche y seguí encontrándole algo que me atraía a pesar de su sobriedad o precisamente por ella.

Plaza de los Capuchinos, al fondo el Cristo de los Faroles.
Esa mañana Cooper también me acompañó hasta la Plaza de la Corredera donde se supone que en su día estuvo el circo romano.

Plaza de la Corredera.
Desde la Plaza de la Corredera nos acercamos a la Plaza del Potro que me resultó encantadora. Su nombre se debe a la fuente renacentista que la preside y que tiene la figura de un potro en la parte superior. En la plaza se encuentra el Museo de Bellas Artes y el de Julio Romero de Torres (1874/1930) que se encuentra en la casa donde nació vivió y murió el pintor cordobés.

También en esta plaza se encuentra la Posada del Potro, prototipo de una vivienda del siglo XIV y XV en la que se hospedó Cervantes, además de servirle de escenario en alguna de sus obras tal como se describe en una placa que aparece en la plaza.















Fue en la tarde de ese mismo día cuando mi amiga se ofreció a acompañarme hasta el Puente Romano que yo quería ver al atardecer. Mi amiga aprovechó el trayecto por la Judería para enseñarme rincones menos transitados por los turistas.


Y otros tan conocidos como la Plaza de Tiberíades donde se encuentra el monumento dedicado a Maimónides, filósofo y médico judío nacido en Córdoba. Fue en Córdoba donde nacieron también el filósofo y médico Averroes y el filósofo estoico Séneca.


Cuando llegamos a el puente romano, construido sobre el río Guadalquivir en el siglo I a d C, hay una luz preciosa, justo la que esperaba encontrar.


Recorremos sus más de 300 metros desde la Puerta del Puente hasta llegar hasta la Torre de Calahorra, sin que Cooper de señal alguna de que algo no anda bien en su pata.



Escultura del Arcángel San Rafael, Custodio de Córdoba, en el Puente Romano.
Puerta del Puente. Al fondo y a su izquierda El Triunfo de San Rafael, uno de los muchos monumentos conmemorativos dedicados a San Rafael. En épocas de epidemias o penurias los cordobeses se encomendaban a su Santo Custodio erigiendo esculturas que se han llamado "triunfos". 
Todavía damos un paseo por las inmediaciones de la Puerta del Puente hasta que de pronto unos metros más adelante, se detiene en seco, se sienta y me da la pata izquierda en un gesto que no ofrece duda, le duele de una forma tan intensa que no puede andar.

Calle Cairuán.
Dado su tamaño y la imposibilidad de llevarlo en brazos, mi amiga se queda con él mientras yo me dirijo a una parada de taxi donde me informan que dado su tamaño no me va a resultar fácil encontrar un taxi que acceda a llevarlo; finalmente me facilitan un número de teléfono (957 76 44 44) donde me envían un taxista que si acepta llevarlo sin ningún problema hasta la casa de mi amiga, en la Plaza Colón. Esa noche llamo al veterinario que lo atiende habitualmente en Madrid y salgo a buscar una farmacia de guardia en busca de la medicina que me receta. También esa noche, decido renunciar a la excursión que tenía prevista hacer al día siguiente a Medina Azahara.

Así es que a la mañana siguiente lo saco el tiempo estrictamente necesario para que haga sus necesidades a los Jardines de la Merced, para luego acercarme sola a visitar el Palacio de Viana. Monumento Histórico Artístico Nacional en 1981 y Jardín Histórico Artístico en 1983, es famoso por albergar 12 patios conectados entre sí; por ese motivo se conoce también como el Museo de los Patios.  





 .




Desde el Palacio de Viena me acerco a la Plaza del Conde de Priego donde han erigido un horrible monumento a la memoria del torero Manolete nacido en 1917 en el barrio de Santa Marina donde me encuentro; a su lado está la Plaza de Santa Marina, donde se encuentra otra de las iglesias fernandinas, la Iglesia de Santa Marina.

Iglesia de Santa Marina.
Y desde ahí regreso a casa para ver como se encuentra Cooper. Sigue tan dolorido que lo vuelvo a bajar tan solo unos minutos y en cuanto como y descanso un rato, vuelvo a salir sola.


Y así, un rato más tarde, estoy paseando  de nuevo por el corazón de Córdoba, la antigua judería, donde se encuentran muchos de los principales monumentos cuyo conjunto histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994, aunque ya en 1984 lo había sido la Mezquita Catedral.




A pesar de la hora, deben ser las cuatro de la tarde, y del intenso calor, resulta difícil encontrar alguna callejuela sin turistas. Eso es así especialmente en determinados sitios como el Callejón de las Flores, una callecita cuajada de tiestos con flores que destacan sobre las paredes blancas. El callejón desemboca en una plazuela desde donde se tiene una hermosa vista de la torre de la catedral, un campanario de 93 metros construido sobre el primitivo minarete.


Mi paseo me lleva hasta la Calle Judíos en cuyo número 20 se encuentra la Sinagoga. Única en Andalucía y construida en el S. XIV, sirvió de templo hasta la expulsión de los judíos en 1492. A la derecha del vestíbulo hay unas escaleras que conducen a la zona femenina.


Y desde ahí me dirijo a la Mezquita. Fue Abderramán I quien inició la construcción del primitivo templo en el año 785, tras la invasión musulmana de la Península Ibérica, en el lugar que ocupaba la basílica visigoda de San Vicente. El edificio ha ido evolucionando a lo largo de los siglos siendo en el siglo XV cuando se construyó una catedral en el corazón de la Mezquita.

Puerta de San Ildefonso.
Accedo primero a través de la Puerta del Perdón al patio de los naranjos, donde los creyentes hacían sus abluciones antes de la oración, y tras comprar el ticket entro en el interior.


Al hacerlo, y a pesar de que ya había visitado hace unos años la Mezquita, experimento una fuerte impresión, los ojos se me llenan de lágrimas- ¿el síndrome de Stendhal??-, recorro en ese de emoción el interior entre las miles de columnas sobre las que se apoyan arcos de herradura de dos colores.



Pero aunque la Mezquita me resulta impresionante y aunque Córdoba no deja de sorprenderme por el gran número de monumentos de la época romana, así como árabe y cristiana, decido que mi sensibilidad artística no llega a tanto y que seguramente mi emotividad tiene más que ver con Cooper y con la preocupación por su cojera que, sospecho, se debe a una artrosis, diagnóstico que se confirma al llegar a Madrid.

Sé que es algo relativamente frecuente en perros de su raza y tamaño, pero también que ello no deja de ser un síntoma claro de envejecimiento y sin poder evitarlo experimento una cierta "tristeza anticipatoria" pensando en el día en que desaparezca de mi vida.

Por eso en cuanto visito el Alcázar de los Reyes Cristianos, una antigua fortaleza que se convirtió en residencia de los Reyes Católicos durante 8 años, vuelvo impaciente a la Plaza de Colón para recogerlo y pasar con él el resto de la tarde.



En el Alcázar, visito primero el interior hasta llegar a la sala de los mosaicos, así llamada pues es donde se encuentran los mosaicos encontrados en la Plaza de la Corredera que formaban parte del circo romano, aunque disfruto más del paseo que doy por sus jardines llenos de vegetación, albercas, fuentes y estanques que consiguen transmitirme paz y sosiego.


En el Paseo de los Reyes se hayan varias esculturas de diferentes monarcas que contribuyeron en la construcción del Alcázar.

Cristobal Colón, pasó parte de su vida en Córdoba bajo la protección de los Reyes Católicos quienes le recibieron precisamente en el Alcázar donde les expuso su proyecto.

Al fondo, conjunto escultórico que representa a los Reyes Católicos recibiendo a Cristobal Colón.
Y desde ahí me dirijo, por fin, de nuevo a la casa de mi amiga para encontrarme con Cooper.

En el camino de regreso vuelvo a pensar en él y en que con toda probabilidad a mucha gente le resultará difícil comprender que pueda entristecerme tanto verle envejecer.

Al fin y al cabo Cooper es solo un perro.

Pero es el perro con el que he recorrido media España.
El perro que cuando se adelanta en nuestros paseos juntos y le digo "espera"se detiene y posa para mí.
Es el perro que si va mi lado y observa que me detengo para hacer una fotografía se detiene, y sólo vuelve a reiniciar el camino, cuando oye el click que hace la máquina en cuanto he disparado la foto.
Es el perro que me acompaña a hacer recados y que espera pacientemente en la puerta de las tiendas que no le dejan pasar.
Es el perro que espera sentado en el interior de las tiendas en las que le dejan entrar y sólo se levanta cuando me oye decir "gracias", porque sabe que eso significa que he terminado de hacer la gestión.
Es el perro que me saca de paseo cada día con todos los beneficios de todo tipo que ello conlleva.
El que me lleva a sitios que, de no estar él, yo no iría.
Es el perro que hace que esté atenta en nuestros paseos a detalles que sin él seguramente no observaría (la luz de ese día, el color de la vegetación...).
Es el perro gracias al cual hablo con gente encantadora que sin estar con él pasarían cerca de mí sin ni tan siquiera mirarnos.
Es el perro que el par de veces que me puse muy enferma en estos siete años juntos, se tumbó a los pies de mi cama, haciendo gala de una paciencia infinita, hasta que a duras penas me levantaba yo de la cama para sacarlo.
Es el perro que le encanta acompañarme "de cañas" pues sabe que siempre acaba "por caerle algo".
Es el perro que sabe- no puedo entender cómo diantres lo sabe- cuando he quedado con alguien (¿quizás por qué me suelo poner zapatos de tacón que hacen ruido en el suelo? ) y se dirige a la puerta con cara triste como diciéndome, "por favor, llévame contigo".
Es el perro que si suena el móvil y ese día lo llevo conmigo, sale moviendo el rabo y buscando a la persona que me ha llamado, porque siempre me cito con mis amigos en la plaza de debajo de mi casa y él sabe asociar esa llamada a mi cita con mis amigos.
Es el perro que se dirige a la cocina en cuanto oye la cucharilla haciendo ruido contra el cristal del yogur porque le encanta y quiere compartirlo conmigo.
Es el perro que el día en que yo estaba sollozando por acabar de enterarme del fallecimiento de mi madre, se levantó del rincón donde dormía para cubrirme las manos de lametones, según el relato conmovido de la persona que vino a darme la noticia.(yo estaba tan conmocionada que ni tan siquiera me enteré de su gesto de consuelo).
Es el perro, en fin, que me ha "domesticado"...

(¿Qué significa domesticar?
-Es algo demasiado olvidado-dijo el zorro-. Significa crear lazos...
-¿Crear lazos?
- Claro-dijo el zorro-Para mí, tú no eres todavía más que un niño parecido a cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. Para ti no soy más que un zorro parecido a cien mil zorros. Pero si me domesticas, nos necesitaremos el uno al otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo...: El Principito. Antoine de Saint-Exupery. Lyon 1900/Marsella 1944)



Así es que regreso impaciente a casa de mi amiga y en cuanto llego, bajo con él a los Jardines de la Merced también conocidos por Jardines de Colón. Apenas nos separan unos metros, desde la casa al parque, que Cooper recorre con dificultad.


Lo curioso, es que a pesar de la pena que me da verlo así, guardo un recuerdo muy feliz del par de horas que estuvimos allí, quizás porque como me ha sucedido ya en otras ocasiones en su compañía -decididamente lo voy a nombrar mi maestro zen- conseguí entrar en un estado contemplativo que hizo que el tiempo dejase de existir y el discurso racional se detuviese. Allí sentada con él a mis pies entré en un estado meditativo en el que nada existía excepto lo que veía ante mis ojos...Mirar...escuchar...callar..., al fin y al cabo ¿no consiste en eso meditar?.Y yo tan dada a caer en fantasías, proyecciones futuras, vueltas al pasado, me siento feliz cuando consigo estar plenamente presente y es él, que lo está siempre, quien consigue llevarme en ocasiones a ese estado de nirvana.

Cooper se refresca en la fuente dedicada a la mujer cordobesa, situado en una de las puertas de acceso a los Jardines de Colón.
En el parque no estamos solos todo el tiempo, en un momento dado se nos acercan una madre con una niña, ambas encantadoras, propietarias de una perra golden y luego un grupo de niños que dejan sus juegos para interesarse por Cooper, me muestran una fuente y me acompañan a darle agua, me cuentan sus experiencias con los perros, insisten en darle un pequeño paseo con la correa...


Y así, nuestra estancia en Córdoba empieza a llegar a su fin... Al día siguiente descubro, descorazonada, que Cooper sigue sin experimentar ninguna mejora, así es que le vuelvo a bajar al parque un rato y tras acercarme sola a visitar el interior del convento barroco de la Merced, actualmente sede de la Diputación, cargamos las maletas en el coche e iniciamos el regreso a Madrid.




Hoteles que admiten perros en Córdoba:

Hotel Hospes Palacio de Bailío
Teléfono: 957 49 89 93
http://www.hospes.com/cordoba-palacio_bailio/default-en.html

Hotel NH Collection Amistad Córdoba
Teléfono: 957 42 03 35
http://www.nh-collection.com/hotel/nh-collection-amistad-cordoba

Hotel Abetos del Maestre Escuela
Teléfono: 957 76 70 63
http://www.hotelabetos.com/

Hotel Abadi
Teléfono: 957 43 46 93
http://www.abadihotel.com/es?locale=es
*Sólo admite perros lazarillo.

Hotel Sercotel Selu
Teléfono: 957 47 65 00
http://www.hotelselu.com/

Hotel Molino la Nava
Montoro. Córdoba
Teléfono: 957 33 60 41
http://www.molinonava.com/

Hotel Monasterio de San Francisco
Palma del Río. Córdoba.
Teléfono: 957 71 01 83
http://www.monasteriodesanfrancisco.es/









16 comentarios

  1. ¿y cómo está ahora Cooper? ¿ya puede caminar?
    No me dejes con la incógnita, por favor. .

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  2. Perdona por el retraso en contestarte; estuve enferma estos días atrás. En cuanto a Cooper está mucho mejor, gracias.Está con un tratamiento al que está respondiendo bien gracias a lo cual le puedo ir disminuyendo la dosis. Ahora se trata de que siga haciendo ejercicio pero con cuidado de no forzarle demasiado. En cualquier caso, no hay que olvidar que la artrosis no tiene cura.Gracias de nuevo,por tu interés.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Muy bonito tu relato y tu perro! Amor incondicional! :-)

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  6. ¡Gracias!.Me alegro que te haya gustado...En mi post "Frases Célebres" tengo recogida esta: "El que nunca ha tenido un perro ni sabe lo que es querer ni sabe lo que es que le quieran."¡Un saludo!
    http://www.viajesconmiperro.com/2013/01/frases-celebres-sobre-animales.html



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  7. Me ha encantado tu comentario sobre Córdoba, el haber participado en él, pero sobretodo tu reflexión sobre "tu perro Cooper y tu estado Zen"
    Tu amiga de Córdoba

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  8. ¡Hola, amiga de Córdoba!!!.Gracias por tu mensaje, me ha encantado tener noticias tuyas.Estoy proyectando otro viaje al Sur, pero en esta ocasión a Sevilla y Cádiz.¡Saludos cordiales desde Madrid!!!

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  9. Hola.
    Me hizo mucha ilusión conoceros en la quinta de los molinos en Madrid, me reconmendaste leer este viaje y la verdad q fue muy emotivo para mi, pena q aquella tarde llegarás prisa y no poder conversar más.Me encantan tus viajes y yo también viajó con mi perro y para mi el es todo y gracias a él hago y voy a muchos sitios y lo amo con locura.
    Yo soy la chica de Cádiz q te vio aquella tarde y te pregunto si eras la de viajesconmiperro.
    Ojalá puedas disfrutar de Cooper muchos años más.
    Espero volver a verte por los parques de Madrid .

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  10. Hola Sonia. ¡Gracias por escribirme!!. Me alegra tener noticias tuyas.Te recomendé ese viaje no sólo por tu condición de andaluza, sino sobre todo porque pensé que por lo que me habías dicho acerca de lo que significaba tu perro para ti, ibas a entender muy bien lo que había escrito en él.
    Yo también espero volver a encontrarte en el parque. Por cierto, que estoy yendo estos días y hoy me ha preguntado un señor si había oído algo acerca de que hace un mes han envenenado un perro allí. No sé si será verdad, pero te lo comento para que andes vigilante por si acaso, y evites que¡ se coma nada del suelo!

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  11. Hola Clara.
    La verdad es que me arte de llorar leyendo lo que Cooper significa en tu vida pq empatizo contigo al cien x cien ya que mi perro es para mi una motivación e ilusión diaria en mi vida que cada día crece y lo amo como a mi propia vida. Es una afinidad y complicidad increíble y no se estar sin el.
    Yo voy al parque muchas tardes y la verdad Es que hablo con mucha gente que lo frecuenta a diario todo el año pq viven por los alrededores, y no me comentaron noticia de envenenamientos. Lo que si una perrita que hace bastante tiempo casi muere por comerse un trozo de hachís que encontró escondido.
    Espero coincidir contigo alguna tarde y poder hablar de tus maravillosos viajes con Cooper y espero que se encuentre bien de Salud, porque es un amor de perro y me enamora verlo en tus fotos.
    Los animales son maravillosos y hacen mucho más bonita nuestras vidas.
    "Se puede vivir sin perro, pero no merece la pena."
    Saludos para los dos.

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  12. Gracias por escribirme. Yo también espero volver a coincidir contigo en el parque. Dentro de nada se pondrá precioso con todas las lilas en flor. ¡Un saludo afectuoso!

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  13. Me encantó volver a encontrarte. Derrochas amor y sensibilidad por todos tus poros! Un beso clara. Hoy disfruté mucho acariciando y viendo bien a Cooper ;)

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  14. Me ha encantado tu post! Estoy pensando visitar Córdoba en breves y no estoy muy segura a qué lugares se puede acceder con perro. Sé que a la mezquita es impensable pero al patio de los naranjos es posible? Un saludo!

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  15. Perdona el retraso en contestarte, me he venido a Gijón a pasar las Navidades y estoy en una casa sin conexión a internet. En cuanto a lo que me preguntas, yo si pude entrar en el patio de los naranjos con Cooper, pero creo que fue porque era ya al atardecer y estaba abierto a todo el mundo porque estaba saliendo una procesión.De todos modos, hay muchos sitios bonitos para darte un paseo con el perro por citar solo alguno toda la zona que hay alrededor del puente romano sobre el Guadalquivir. Espero que lo pases muy bien en tu viaje. ¡Un saludo!

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Viajes con mi perro