Viajes con mi perro

Hotel Albarracín. Albarracín.Teruel

El Hotel Albarracín.

Ya es de noche cuando llegamos a Albarracín, "una de las ciudades más bonitas de España" según el escritor Azorín (1873/1967). En el hotel nos recibe un señor amabilísimo- todas las personas que nos atienden en el hotel lo son- que nos confirma que efectivamente hemos hecho mal en seguir al pie de la letra las indicaciones del navegador pues una vez que llegamos a Molina de Aragón teníamos que haber tomado dirección Molina de Aragón -Teruel por la N211 y continuar por la 234 hasta coger la desviación a Cella y desde ahí a Albarracín. Le contamos que la parte final del viaje se nos hizo eterna pues el camino por el que vinimos no puede ni tan siquiera calificarse de carretera. Circulando por ese camino rebasando de vez en cuando algún que otro pueblo en el que no se ve ni un alma y sin cruzarnos con ningún coche, recordamos el dato según el cual la densidad de la población de la provincia de Teruel es una de las más bajas de España.

También nos informa de que sólo se puede dejar aparcado el coche frente al hotel para bajar el equipaje pues corremos el riesgo de que nos pongan una multa, pero nos indica un parking cercano y gratuito donde dejar el coche durante las dos noches que vamos pasar en Albarracín.



Finalmente nos da las llaves de nuestras habitaciones. A Cooper y a mi nos instalan en la 105 conocida como la Habitación de la Reina, pues fue la que eligió la Reina Sofia en su estancia en en dicho hotel. Según parece al enterarse de las inscripciones que existen en la barandilla del balcón de dicha habitación y que datan de 1640, fue la habitación que eligió. En la entrada de la habitación hay una inscripción que recuerda la estancia de la reina. Yo intenté averiguar que es lo que pone en las citadas inscripciones, pero no lo conseguí ni tampoco que me lo aclarasen las personas que atienden el hotel.


En cuanto a mis amigos les alojaron en la habitación 330, conocida por Habitación del Mirador, una habitación acristalada por dos lados con las mejores vistas sobre la ciudad y que según nos dijeron era la mejor de todo el hotel.

El hotel con 41 habitaciones, está emplazado en el Palacio de la Brigadiera pues a la muerte del brigadier Jose Maria Asensio pasó a ser propiedad de su viuda.

En cuanto dejamos el equipaje, salimos a cenar y siguiendo la recomendación del hotel elegimos una taberna que se llama La Taba (Catedral, 9). Aunque en el hotel permiten dejar el perro en la habitación, yo preferí que Cooper nos acompañase. La dejo atado en un banco que hay casi enfrente de la entrada de la taberna y elegimos una mesa al lado de la entrada desde la cual puedo vigilarlo. La carta de La Taba es a base de tapas creativas como, por ejemplo, las croquetas de salmón y bombón de morcilla que es lo que encontramos mejor de lo que pedimos, pues el cous cous creo recordar que con cebolla caramelizada y foie no nos gustó; era una mezcla de sabores en nuestra opinión desacertada. A la vuelta en el hotel nos dijeron que era muy recomendable los montaditos de lomo con queso.


Y tras la cena nos retiramos al hotel pues aunque no es muy tarde estamos cansados. Hemos salido a las 16 h de Madrid y durante el viaje tan solo hemos hecho una breve parada en Molina de Aragón todavía en la provincia en Guadalajara pues desde el coche nos llamó la atención su castillo, aunque nosotros nos contentamos con verlo de lejos y lo que hicimos fue dar un paseo por su casco antiguo. Durante la guerra de la Independencia se destruyó gran parte de su patrimonio artístico, aunque el castillo medieval del siglo XI conserva todavía seis de sus torres originales.

Molina de Aragón
Cuando esa noche tras la cena en La Taba llego a la habitación abro el balcón para contemplar la vista espléndida de Albarracín iluminado y al día siguiente por la mañana es lo primero que hago nada más despertar…

Albarracín visto desde la habitación del hotel.





Y enseguida salgo con Cooper a dar un paseo por el pueblo. Encajado en un meandro del río Guadalvar, el paseo por Albarracín ofrece vistas maravillosas debido a su emplazamiento con sus callecitas adaptadas a la topografía del terreno. Caminando por sus callejuelas empinadas y empedradas me voy encontrando con diferentes sitios desde donde admirar Albarracín cuyo nombre procede de una familia de origen bereber, los Banu Razín, que se asentaron aquí en el siglo X. Monumento Nacional desde 1961, Albarracín posee desde 1996 la Medalla de Oro de las Bellas Artes y en la actualidad está propuesta para ser declarada Patrimonio de la Humanidad.

Cooper frente a la entrada del Restaurante el Chorro.
Y más tarde tras desayunar con mis amigos volvemos a salir a dar un paseo contemplando los balcones y los aleros que casi se juntan en algunas calles de una casa a otra.




La mayor parte de las casas son de color rojizo, todas excepto una, la casa de los Navarro de Arzuriaga (S.XVIII), que quizás por eso llama tanto la atención pues está pintada de un color azul parecido al originario del siglo XVIII, un color azul típicamente aragonés conocido como añil aragonés y que en su día fue muy frecuente en la provincia de Teruel.


El pueblo está cuidado en extremo sin ningún cartel publicitario que rompa la armonía del conjunto y muy limpio por eso no es de extrañar que sea precisamente en esa casa donde sus dueños colgaron este cartel :


Ya he expresado en este blog en más de una ocasión el coraje que me da que ciertos dueños de perros no cumplan con su deber más elemental, recoger los excrementos de sus perros, sobre todos cuando somos muchos los que cada día reclamamos que nos dejen acceder con nuestras mascotas a un mayor número de espacios públicos favoreciendo con esa actitud incívica que ese objetivo se haga más difícil.


Caminamos hacia las murallas aunque no ascendemos arriba del todo donde al parecer la vista es magnífica y desde ahí vamos a la catedral del S.XVI y coronada por un campanario, pues mis amigos han contratado una visita guiada ya que según parece es el único modo de poder visitar su interior.


Yo aprovecho para sentarme un rato frente al mirador que hay frente a la catedral y desde ahí me acerco a la Explanada de Doña Blanca donde se encuentra la Torre Blanca que se ha restaurado para acoger una sala de exposiciones. Para llegar hasta allí pasamos por delante de la Ermita de San Juan del S.XVII que está cerrada y que cuenta con un espléndido retablo barroco. La vista desde aquí es también magnífica y se hace evidente porque Albarracín ganó un premio internacional de conservación del patrimonio histórico.

Albarracín desde la calle del Chorro.

Me reúno con mis amigos en la calle del Chorro donde está la fuente del mismo nombre; no salen muy contentos de su visita guiada y por lo que he podido ver en la red hay algunas quejas al respecto pues parece ser que no son ciertas algunas de las anécdotas que cuentan los guías. Las quejas también tienen que ver con el hecho de que sólo se pueda visitar el interior de la catedral haciendo dicha visita guiada.


Y ahora nos volvemos al parking para coger el coche y acercarnos a visitar el Parque Natural de los Pinares del Rodeno que se encuentra a 11 km de Albarracín.


Este es un paraje muy peculiar. Nosotros tomamos la senda S2 circular de dificultad baja y damos nuestro paseo entre rocas de color rojizo cuya erosión ha dado lugar a formas que en ocasiones recuerdan algo a la Ciudad Encantada( Cuenca); todo en el medio de una gran extensión de pinares de la especie denominada pino rodeno caracterizado por una corteza rojiza y no mucha altura.


A la entrada de la senda volvemos a encontrarnos  con una pareja encantadora con la que ya habímos coincidio varias veces en nuestra visita a Albarracín y que estaban viajando en compañía de su perro de aguas así es que hacemos parte del camino juntos y juntos nos entretenemos en descubrir las muestras de de arte rupestre levantino que se pueden ir viendo al abrigo de determinadas viseras de las rocas hasta que llegamos a un mirador.







Poco después nos separamos de nuestros acompañantes que siguen viaje hacia Alicante mientras que nosotros buscamos un sitio para tomar los bocadillos que habíamos llevado para tomar en el campo. Se respira paz y silencio y resulta una parada deliciosa. Sospecho que fue la parte del día que más disfrutó Cooper.




Nuestro siguiente destino es la Cascada de Calomarde a unos 14 Km de Albarracín; el salto principal de la cascada tiene unos 10 metros y fue usado para mover un molino harinero. Yo había imaginado que podía ser el sitio perfecto para concederle a Cooper uno de sus máximos placeres, pegarse un baño, pero cuando llegamos decidí atarlo porque me pareció peligroso. La cascada también recibe el nombre de Cascada Batida porque de tanto rebotar el agua parece espumosa, como clara batida.



Aunque la cascada está muy cerca de Albarracín nosotros nos despistamos y la pasamos de largo y subimos un puerto; la verdad es que no nos importó mucho pues el paisaje es muy bonito. Pero si nos descuidamos llegamos a Frías de Albarracín donde nace El Tajo.


Esa noche cenamos en un restaurante que se llama el Rincón del Chorro situado en el número 15 de la calle del mismo nombre. Compartimos de primero un surtido de tapas de la sierra con platos tradicionales de Albarracín como la jerigota, las migas y sopas tostadas que nos parecieron buenísimos. Después cada uno de nosotros eligió un plato condimentado con trufa negra.

Como curiosidad comentar que unos días antes de nuestro viaje a Albarracín leí que Sarrión una localidad que está tan solo a 41 Km de Albarracín está considerada como la zona trufera más importante de España, habiéndose convertido la trufa en el motor principal de su desarrollo. La trufa está considerada como el diamante del sector agrario por su alto precio y su difícil localización. Como es sabido los truferos utilizan perros adiestrados…me pregunto si estaré a tiempo de hacer de Cooper un perro de provecho adiestrándolo para localizar trufas…


A la mañana siguiente me levanto muy temprano y doy un paseo con Cooper por un Albarracín solitario y silencioso. Cooper se muestra contento, persigue un gato... me trae encantado un palo que encuentra por el camino…y mientras comparto su alegría pienso que callejeando por Albarracín uno  siempre acaba por descubrir algún detalle nuevo, un rincón en el que no me había fijado unas horas antes…





Vuelvo acercarme a la Explanada de doña Blanca desde donde hay una vista que me gusta mucho y regreso al hotel para encontrarme con mis amigos.


Nuestro viaje empieza a llegar a su fin, aunque antes de regresar a Madrid nos acercamos a visitar Teruel la más pequeña de las tres capitales aragonesas y que está a tan solo 37,7 km de Albarracín.

Fue en el año 1999 que se creó la coordinadora ciudadana "Teruel existe"demandando un trato igualitario para la provincia de Teruel pues en ese año, por ejemplo, era la única provincia de España sin un kilómetro de autovía y uno se pregunta si ese aislamiento es el que hace que Teruel transmita esa sensación de tranquilidad pero supongo que más bien tiene que ver con su bajo número de habitantes.

Nosotros dejamos el coche en un parking que hay enfrente del Viaducto Fernado Hué proyectado por el ingeniero Fernando Hué de la Barrera en 1929, una de las obras más importantes de la España de esa época, y en cuanto nos adentramos en las calles de Teruel enseguida nos topamos con una de las torres mudéjares que dan fama a la ciudad.


Mudéjar deriva de una palabra árabe que significa domesticado y se utiliza para designar a los musulmanes que permanecieron viviendo en territorio conquistado por los cristianos. El arte mudéjar es un fenómeno exclusivamente hispano que se desarrolló sobre todo en arquitectura caracterizándose por el uso de ciertos materiales como madera, ladrillo, azulejos. ( "El único tipo de construcción peculiarmente español del que podemos envanecernos" según palabras del filólogo e historiado Ramón Menéndez Pidal 1869/1968).

Teruel fue tomada por Alfonso II en 1171 aunque muchos musulmanes siguieron viviendo en la ciudad que embellecieron con las torres mudéjares que nosotros ahora contemplamos. La Torre de San Pedro está adosada a la iglesia del mismo nombre y es donde están las tumbas de los famosos Amantes de Teruel.


Caminamos hasta la Plaza de los Amantes donde se encuentra la Oficina de Información y Turismo y decido con mis amigos turnarnos para visitar el interior de la Iglesia de San Pedro. En una de las capillas laterales de esta iglesia se encontraban los Amantes de Teruel hasta que se trasladaron en el 2005 al Mausoleo de los Amantes. El sepulcro que contiene las momias de los amantes es obra de Juan de Avalos.

Sin embargo, yo me quedo sin entrar pues volvemos a encontrarnos con que para visitar el interior de la Iglesia de San Pedro es obligado hacer la visita guiada con lo cual yo opto por seguir mi paseo sola con Cooper. 

Cooper posando para mí, al fondo La Casa del Torico.
Llego a la plaza del Torico donde se encuentra el monumento erigido a un pequeño toro emblema de la ciudad y me siento en una terraza a tomar un café.

La plaza del Torico
Elijo un bar que está en La Madrileña una de las casas modernistas más famosas de Teruel. Y es que así como esperaba encontrarme arquitectura mudéjar fue en cambio una auténtica sorpresa descubrir casas modernistas en Teruel. El principal responsable del modernismo en Teruel fue Paú Mongió Segura que vivió en Teruel entre los años 1897 y 1923 con una interrupción entre 1902 y 1908 época que reside en Tortosa. La Madrileña y La Casa del Torico constituyen junto con la Casa Ferrán en la calle Nueva los tres edificios modernistas más representativos de Teruel.



De ahí me dirijo a la Catedral de Santa María de Mediavilla que cuenta en su interior con un artesonado impresionante.






Me reúno con mis amigos una hora más tarde y tras volver admirar con ellos la catedral cuya torre, techumbre y cimborrio han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986, nos dirigimos al paseo del Ovalo donde comemos en plan de raciones en una de las muchas terrazas que están de lo más animadas a esa hora.

Todavía encontramos un momento para acercarnos a La Escalinata obra de José Torán de estilo neo-mudéjar e inagurada en 1921 con el fin de comunicar la Estación de Ferrocarril con el centro de la ciudad y de ahí ya no vamos a coger el coche para seguir viaje a Madrid.

Mientras escribo esto, pienso en lo agradable que ha sido esta escapada no sólo por la compañía de mis amigos sino por lo que me gustó la visita a Albarracín y a Teruel, eso sin contar con lo a gusto que estuvimos en el Hotel Albarracín donde nos hicieron sentir como en casa desde el primer momento.


Hoteles que admiten perros en Albarracín:

Hotel Albarracín.
Calle Azagra, s/n.
Teléfono 978 710 011
http://www.hotelalbarracinteruel.com/
*No cobran suplemento por el perro.

Hotel Arabia
Bernardo Zapater, 2.
Teléfono 978 710 212
www.hotelarabia.es


Visitas guiadas en Albarracín:
fundacionsantamariadealbarracín.com
elandadoralbarracin.es

Dónde comer:

La Taba.
Teléfono: 978 700 407

Rincón del Chorro.
www.rincondelchorro.es




6 comentarios

  1. En serio que dejas al pobre perro atado a un banco en la calle mientras llenas el buche en el restaurante de enfrente?????? POBRE ANIMALITO! !!!!!
    Luego pasa lo que pasa :-(

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  2. "Aunque en el hotel permiten dejar el perro en la habitación, yo preferí que Cooper nos acompañase. La dejo atado en un banco que hay casi enfrente de la entrada de la taberna y elegimos una mesa al lado de la entrada desde la cual puedo vigilarlo. "

    En serio hiciste eso ooooo? ??? Atar al perro a 7n banco "casi en frente" del restaurante???? No me l puedo creer!!!!

    Yo jamás haría eso con mi perro....que te aten a ti en un banco a ver sI te gusta!!!!

    Joder que asco de gente!

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  3. No entro entro en la polémico del perro y el banco (siempre y cuando sólo sea un banco de sentarse no de los otros, claro) pero tus comentarios y fotos de Albarraciín me parecen del máximo interés.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. ¡Gracias!!!. ¡Me alegro que te guste!

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  6. Yo lo que no puedo creer de ninguna de las maneras es que quien haya escrito lo de atar al perro esté en serio. Concluyó que habla en broma, pues a nadie con dos dedos de frente se le puede escapar que Cooper es uno de los perros más afortunados del planeta y que su dueña vive entregada a ese animal. Porque, simplemente, el suyo es amor verdadero. Al perro no le ocurre absolutamente nada por estar un rato atado; es un perro, no una persona, por Dios!!!! Repito : no puede hablar en serio. Si lo hace, mal vamos. . .

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