Viajes con mi perro

Hospedería Porta Coeli. Sigüenza. Guadalajara.


Paro, crisis, crisis económica, crisis del euro, Angela Merkel, prima de riesgo, deshaucios, bajadas de la bolsa, hambrunas, cambio climático, desastres naturales, guerras…llevo una temporada en la que empiezo a sentirme, como supongo que le sucede a a la mayoría de la gente, abrumada por tantas y tan malas noticias, así es que cuando veo que se acerca el sábado 26 de Noviembre empiezo a sentirme verdaderamente ilusionada con el fin de semana en Sigüenza (Guadalajara) que unos amigos y yo hemos organizado en esas fechas con la esperanza de desconectar un poco. Dado que soy la única del grupo que tengo perro y que voy a viajar con él recibo el encargo de buscar un hotel que acepte mascotas.

Localizo uno estupendo en Imón donde se encuentran las salinas  del mismo nombre que datan de la época romana por lo que tienen la consideración de Bien de Interés Cultural.

Imón está situado entre la carretera que une Sigüenza con Atienza, pero cuando llamo me dicen que sólo admiten perros de pequeño tamaño, la persona que me atiende me explica que le gustan mucho los perros, pero que no puede aceptarlos grandes porque hay huéspedes que protestan. Casi me alegro porque aunque el hotel tiene un pinta estupenda es más caro.
Facilito aquí su dirección por si le interesa a algún propietario de perro pequeño: www.salinasdeimon.com.

Finalmente encuentro uno mucho más económico situado en el casco antiguo de Sigüenza, exactamente en la calle Mayor que es la calle que une la Plaza Mayor con  la Plaza del Castillo que es donde está el  Parador de Turismo.

El hotel se llama Porta Coeli y es una casona barroca con dos áreas diferenciadas.

La primera donde se ubica la recepción es una restauración de una casona barroca. La rehabilitación fue realizada por la Universidad de Alcalá de Henares en 2002 como Hospedería formando conjunto con la Casa del Doncel.

La segunda, conectada con la anterior es un edificio nuevo que alberga la sala de convenciones y la cafetería. Tiene 16 habitaciones dobles y 6 individuales distribuidas en dos plantas y una buhardilla.

A Cooper y a mí nos pusieron en una habitación bastante amplia en el primer piso que daba a la calle Mayor, con TV y un baño con ducha. Otro integrante del grupo me enseñó la suya que era más pequeña pero con mucho encanto pues era de las de la zona abuhardillada.

De las 6 personas que constituían nuestro grupo, tres llegaron un par de horas antes por lo que aprovecharon para ir a visitar Atienza (a 30Km. de Sigüenza) mientras esperaban  a que llegase el resto.

Yo estaba en el grupo de los rezagados y lo primero que hicimos al llegar a Sigüenza fué ir a conocer el hotel. Nos recibió una Sra. encantadora como encantadora y amabilísima fué la otra chica que se ocupó de la recepción el resto del tiempo que estuvimos allí.

Iglesia de Santiago.

Nada más instalarme, salí con Cooper a dar un paseo. Casi enfrente del hotel está la Iglesia de Santiago construida en el S.XII en estilo románico. Su interior fue destruido durante la guerra civil. Actualmente se conserva la portada y su interior está en rehabilitación.

Seguimos nuestro descenso por la calle Mayor hasta llegar a  la plaza del mismo nombre que estaba muy animada pues había un mercadillo que al parecer se realiza todos los sábados.
Plaza Mayor


La plaza Mayor fue obra del cardenal Mendoza que a finales del S.XV mandó crear un espacio diáfano donde celebrar el mercado semanal convirtiéndose en el eje de la vida municipal. Aquí se celebraban las actividades taurinas como nos recuerda la puerta del Toril que recibe su nombre de la función que se le asignaba durante dichas fiestas. Frente al Ayuntamiento se sitúa la Catedral y entre ambos una galería de soportales con las viviendas de los canónigos, al otro lado la Casa de la Contaduría y otra conocida como la Casa del Mirador que durante años fue sede consistorial.

Justo al lado de los soportales de la Plaza Mayor está la mencionada puerta del Toril que es una de las siete puertas que abrían las murallas y que actualmente enlaza el casco histórico con la Ruta del Quijote. La atravieso con Cooper y enseguida me encuentro con otro mercadillo de frutas y verduras, pero inicio enseguida el regreso pues he quedado con el resto del grupo frente a la Catedral.



La Catedral presenta una mezcla de estilos pues se empezó a levantar en el S.XII como fortaleza defensiva en estilo románico y su construcción y decoración se prolongó varios siglos dando lugar a varios estilos arquitectónicos (románico, gótico y numerosos elementos renacentistas). Sobre la puerta se puede admirar un gran rosetón de siglo XIII. En su interior destaca la Sacristía de las Cabezas joya del renacimiento de Alonso de Covarrubias. Es muy conocida también por la Capilla de Santa Catalina donde se encuentra el sepulcro de Martín Vázquez de Arce, el Doncel de Sigüenza, paje de Isabel la Católica que perdió la vida a los 25 años en la toma de Granada en 1486. Se trata de una escultura semiyacente en alabastro. Es la única escultura funeraria en la que el protagonista está leyendo. El poeta Rafael Alberti (1902-1999) le dedicó un soneto. No sé cual es la razón de que no se pueda acceder libremente y hay que contemplarla a través de la verja, salvo que accedas con una visita guiada.

Volviendo en una oscura madrugada
por la vereda inerte, del otero,
vi la sombra de un joven caballero
junto al azarbe helado reclinado

Una mano tenía ensangrentada
y al aire la melena, sin sombrero.
¡Cuánta fatiga en el semblante fiero
duro y quebrado como el de su espada!

-Tan doliente, tan solo y mal herido
¿a dónde vas en esta noche llena
de carlancos, de viento y de gemido?

yo vengo por tu sombra requerido,
doncel de la romántica melena,
de voz sin timbre y corazón transido.

Rafael Alberti.

El doncel de Sigüenza
Justo enfrente de la catedral descubrimos un restaurante llamado el Atrio que tiene una ubicación privilegiada pues su terraza está a los pies de la catedral y al lado del Museo Diocesano y gracias a que hacía un día estupendo podemos comer en dicha terraza lo que me permitió llevar a Cooper.

No visitamos, por cierto, el Museo que está instalado en un palacete del S.XVI conocido como Antigua Casa de la Barrena y que fué propiedad hasta 1923 y durante 400 años de la Familia Gamboa. Contiene obras procedentes de diferentes iglesias de la diócesis destacando la Inmaculada niña de Zurbarán, así como obras de Salzillo.

Antes de la comida fuimos a la Oficina de Información y Turismo que está también frente a la catedral. Allí ví un anuncio de otro sitio por la zona que aceptan mascotas, exactamente en un pueblo llamado Aragosa que está a unos 18 Km de Sigüenza. Copio aquí su link por si alguien le interesa: www.casariodulce.com.


Tras la comida nos dirigimos a  tomar un café al Parador, pero por el camino nos detenemos para visitar la Casa del Doncel que está en una placita detrás del hotel Porta Coeli. Es un edificio gótico con elementos mudéjares en su interior y fue como el hotel rehabilitada también por la Universidad de Alcalá. Fue la casa natal de la familia Vázquez de Arce y de su vástago más famoso y actualmente pertenece a la Universidad de Alcalá y es la sede del Archivo Histórico Municipal y del Museo de la guitarra española y de la vihuela un instrumento de cuerda parecido a la guitarra que fue muy popular en España durante el S.XVI, así como una reproducción del taller del violero Santos, uno de los mejores violeros del mundo.
Interior de la Casa del Doncel
Iglesia de San Vicente.
Justo al lado está la Plazuela de la Cárcel, amplio espacio abierto por el Obispo Carvajal para albergar el mercado semanal, dada su cercanía a la Puerta de Hierro que comunicaba con la zona donde estaban asentados los comerciantes judíos y acogía los edificios civiles más importantes de la época: Ayuntamiento, la antigüa cárcel y la posada del Sol.

Aunque a mí lo que más me llamó la atención es la Iglesia de San Vicente que se encuentra en la Calle Travesaña Alta que une ambas plazas. De estilo románico construida en el  siglo XII me gustó especialmente un precioso Cristo sobre el altar que parece ser es un Cristo progótico del SXII-SXIII.

Ahora seguimos nuestra ascensión  de nuevo por la calle Mayor y llegamos a la Plaza del Castillo donde se encuentra éste y que por su especial ubicación acogió la ciudad romana, la ciudadela visigoda, la alcazaba musulmana y la fortaleza de los obispos medievales. Es Parador de Turismo desde 1976. Nosotros estuvimos en su patio de armas  que está abierto al público.




Pasamos un rato muy agradable sentados en las mesas que había fuera, pero dado que la cafetería estaba llena decidimos continuar nuestro paseo y tomar el café en la que creo que es la única cafetería de la Plaza Mayor; aunque tiene una terraza nos metimos en el interior pues hacía ya frío y nos dejaron entrar con Cooper.



Fue en la bajada hacia esa cafetería que descubrimos otra de las puertas de acceso de la muralla, la Puerta del Sol, que comunica con un camino empedrado que bordea el exterior de la ciudad medieval y se conoce como el Paseo de Ronda y que forma parte de la Ruta de don Quijote.


La vista del castillo desde ese punto era imponente y la luz del atardecer preciosa…Respecto a la Ruta de don Quijote comentar que se trata de un recorrido ecoturístico de 2500 Km de longitud que une los lugares de mayor interés cercanos a lugares mencionados en la novela. Esta ruta recibió por parte del Consejo de Europa la distinción de Itinerario Cultural Europeo en el 2007. Hay 10 tramos correspondiendo el tramo número 10 a la comarca saguntina; este décimo tramo está dividido en tres etapas o ramales, el ramal Sur, el Noreste y el Noroeste.
Pregunté a un señor que paseaba por allí en cual de los ramales estábamos y me dijo que el que se toma nada más atravesar la puerta del Sol o bien la del Toril es el ramal Sur que une Sigüenza con Pelegrina y que termina en un lugar denominado Fuensaviñán.
Por si alguien tiene interés en hacer esta parte de la Ruta del Quijote dejo aquí un link que da información  más detallada de la que brindo yo aquí: http://www.sendaclm.es/detalle/ruta-del-quijote-tramo-10.

Se hace de noche y toca retirarse al hotel así es que allí pasamos el tiempo que resta hasta la cena echando una partida de dados en el salón que es agradable pero que, lamentablemente, no tiene chimenea. Cooper pudo acompañarnos sin problema pues el hotel no tiene ninguna zona restringida a los perros salvo la cafetería por lo que me sentí muy a gusto durante toda la estancia. Además y al contrario de lo que ocurre en otros hoteles, está permitido dejarlo solo en la habitación lo que me permitió salir con mis amigos a cenar…

El restaurante que elegimos se llama restaurante Calle Mayor (www.restaurantecallemayor.com) y está a pocos metros del hotel en el número 21 en una casona nobiliaria del S.XVI. La verdad es que el aspecto desde fuera invita a entrar pues tiene una decoración cuidada, agradable y acogedora. El camarero era muy agradable y todos quedamos encantados con la cena pues combina cocina tradicional y creativa. Tienen un menú degustación y una buena carta de postres todo por un precio más que  razonable. (Al llegar a Madrid un amigo me habla de otro restaurante, al parecer también muy bueno, el restaurante Sánchez abierto en 1916 y  que era donde comían K.Hepburn e Irene Papas durante el rodaje de las Troyanas en 1970 : www.restaurante-sanchez.com)

Tras la cena fuí a recoger a Cooper a la habitación donde le había dejado con la TV puesta para que se sintiese acompañado y tras un breve paseo por la plaza del Castillo me fui a dormir bajo los efectos  relajantes del vino Somontano que tomamos durante la cena.

Vista de la catedral desde la Casa del Doncel
Detalle de la Catedral



Taberna Gurugú de la Plazuela.
(Mientras alguien del grupo leía información sobre la plazuela de la Cárcel yo hice dos fotos de esta casa del SXV que alberga la que parece es la taberna más antigüa de Sigüenza y que en la actualidad tiene este nombre que me resultó tan extraño hasta que leí que  hubo una batalla llamada precisamente la batalla de Gurugú que es un monte fronterizo entre Melilla y Marruecos y que muchos de los supervivientes de aquella guerra que habían sido enviados a la misma a principios del S.XX al regresar empezaron a denominarla la taberna del Gurugú por estar situada en un sitio alto e identificarla con el monte del mismo nombre. Una de sus especialidades son las setas y parece ser que en la carta presenta una gran variedad de las mismas )

Hospedería Porta Coeli. Calle Mayor 50.Tfno. 949 391875.
No cobran un suplemento por el perro.






7 comentarios

  1. La cultura de los habitantes de un país, se mide por el trato que reciben sus mascotas....

    ResponderEliminar
  2. He vuelto a seguir tus indicaciones para visitar Sigüenza con mi perro. Gracias. La hospedería Porta Coeli està francamente bien de precio (38 € la habitación individual ), y aunque precaria (no dispone de cafetería para desayunar ), sirve perfectamente para quien solo busca un sitio limpio y sin mal gusto para dormir.
    En la taberna del Gurugú admiten perros si son "buenos".

    ResponderEliminar
  3. Pues no recordaba el detalle de que no tenían cafetería. Si recuerdo lo del precio, la amabilidad de la gente que nos atendió y la estupenda situación en el centro. Me alegro que estés disfrutando de esas escapadas en compañía de tu perro. ¿Es grande?.
    Un sitio que me pareció precioso es El Cañón del Río Lobos.Yo fui con unos amigos y dormimos en una casa rural en un pueblo que se llama Casarejos, pero estando allí descubrí que hay un hotel que se llama Posada Real Cabaña de Carreteros que admiten perros y que tenía un aspecto estupendo.Si escribes en el buscador de la parte superior derecha Casarejos encontrarás toda la información sobre una excursión que me pareció preciosa. El hotel aparece en la pestaña de hoteles. Un saludo cordial

    ResponderEliminar
  4. Sí, ya tengo ese viajecito al Cañón del Río Lobos en mente (me conozco todos los tuyos). Tengo localizado un hotelito en Calatañazor que se llama "La casa del cura", pero ya lo veré cuando decida ir. Mi perro es mediano, es un beagle de 15 Kg y 9 años. Es un perseguidor nato de corzos, siempre me abandona durante horas; hace dos días , en el Barranco del Río Dulce, en Pelegrina, desapareció tras sus rastros a las 16 horas y no volví a verle hasta las 6 de la mañana del día siguiente. Me hace pasarlo muy mal, pero la alegría de encontrarlo luego es enorme. Además, gracias a esos paseos en soledad por el campo me he vuelto una adicta de la naturaleza, la paz que me da y la claridad de pensamiento resultante son ya algo necesario para mi espíritu.
    Bueno, ya te informaré de mi estancia en el Río Lobos. Un cordial saludo.

    ResponderEliminar
  5. Admiro tu valentía, no sé como puedes resistir tanto tiempo esperando el regreso de tu perro sin ¡que te dé un ataque!!. Yo sólo perdí a Cooper una vez y lo pasé realmente mal. Sabía que los beagle eran así, pero creí que con 9 años se les iba rebajando el espíritu aventurero...
    Si finalmente vas al hotel de Catalañazor, te agradecería que me contases que te pareció para incluirlo en el listado de hoteles que tengo en el blog.
    Respecto a los efectos beneficiosos de la inmersión en soledad en la Naturaleza te comprendo perfectamente. Por eso, aunque muchas veces agradezco la compañía de amigos en mis viajes cuando verdaderamente entro en esos estados de paz es cuando estoy sola aunque a mi me encanta la compañía de Cooper para vivir momentos así. Te copio lo que escribí al respecto en un post del Verano de 2010 en Gijón:
    "Paseando por allí me ha pasado a menudo que al verme sola en medio de un campo tan exuberante me embarga una maravillosa sensación de unidad con la Naturaleza, con Todo, que me llena de paz y alegría cercana al éxtasis. Copio aquí un trozo de un libro de Konrad Lorenz -"Cuando el hombre encontró al perro"- un delicioso libro escrito por el famoso etólogo, dividido en capítulos que se pueden leer independientemente y donde él expresó mucho mejor que yo esa sensación:

    "Cuando en un cálido día de verano cruzo a nado el Danubio y me tiendo en la orilla fangosa de un afluente suyo, como un cocodrilo, en un paisaje primitivo, en el que nada, ni el más mínimo indicio, descubre la existencia de una civilización humana, a veces consigo llevar a cabo un milagro que los más grandes sabios orientales persiguen como objetivo supremo: sin que me lo proponga mi pensamiento se disuelve en la naturaleza circundante, el tiempo se detiene, pierde su significado,y, cuando,al ponerse el sol, la brisa vespertina me recuerda que tengo que volver a casa no acierto a saber si han transcurrido segundos o años enteros. Este nirvana animal es la mejor compensación para el trabajo intelectual, es un auténtico bálsamo para el maltrecho espíritu del hombre moderno torturado por la prisa. Esta bienhechora vuelta al paraíso prehumano me resulta tanto más fácil en compañía de una criatura que participa de él por derecho propio, me estoy refiriendo al perro.. "
    Un saludo cordial

    ResponderEliminar
  6. Sí, en efecto, así es . Tampoco Unamuno lo expresó mal:

    Tiéndese allí arriba,
    en la cima,
    y se pierde en la paz inmensa del augusto escenario.
    Tendido en la cresta,
    descansando en el altar gigantesco,
    bajo el insondable azul infinito,
    el tiempo, engendrador de cuidados,
    parécele detenerse.
    Olvídase del curso fatal de las horas,
    y en un instante que no pasa,
    eterno, inmóvil,
    siente, en la contemplación del inmenso panorama,
    la hondura del mundo,
    la continuidad, la unidad,
    la resignación de sus miembros todos,
    y oye la canción silenciosa
    del alma de las cosas
    desarrollarse en el armónico espacio y
    el melódico tiempo.

    (Cito de memoria, así que algo puedo haber cambiado...)
    En cualquier caso, lo que está bien claro es que el hombre necesita del contacto con la naturaleza y que la vida actual en las grandes ciudades, siempre con prisas, sin mirar un árbol ni un abejorro posado en una flor, eso, creo que va a acabar con la espiritualidad humana. Por eso pienso que mi perro es el mejor de los psicólogos.
    ¡Hasta pronto!

    ResponderEliminar
  7. Gracias por el poema. Es muy bonito. No lo conocía...espero que sigas disfrutando de la naturaleza, sobre todo en estos días de otoño tan maravillosos.
    Yo a Cooper lo he nombrado mi maestro zen...

    ResponderEliminar

Viajes con mi perro