Viajes con mi perro

Posada del Duratón. Sebúlcor. (Segovia)

Fue escuchar al hombre del tiempo decir que se acercaba un fin de semana anticiclónico y saltar del sofá para preparar las maletas y reservar los hoteles en Sepúlveda y Reinosa, las dos localidades donde pensaba pasar las dos noches siguientes camino de mi viaje a Gijón.

Sepúlveda es una localidad de la provincia de Segovia declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1951 y que está a apenas una hora y media de Madrid por la carretera de Burgos (autovía del Norte o A1), aunque para ser exactos donde yo proyectaba pasar la noche era en Sebúlcor un pueblo situado a unos 14 Km de Sepúlveda y en donde encontré un hotel que admiten perros, La Posada del Duratón.

La razón por la que me desvié de la autovía de Burgos en dirección a Sebúlcor fue porque quería acercarme a conocer el Parque Natural de las Hoces del río Duratón.


Este parque ocupa una superficie de más de 5000 hectáreas que se extienden en los terrenos de los municipios de Carrascal del Río, Sepúlveda y Sebúlcor pertenecientes los tres a la provincia de Segovia.

El Parque Natural de Las Hoces del Duratón ha sido declarado parque natural debido a su enorme interés paisajístico y medioambiental.

Ermita de San Frutos
Pero además del patrimonio natural que guarda (Las Hoces han sido declaradas zona de especial protección para las aves), el parque es rico en manifestaciones culturales destacando el Monasterio de Nuestra Señora de la Hoz y la Ermita románica de San Frutos siendo precisamente esta última la que fui a visitar inmediatamente después de dejar las maletas en la habitación del la posada.


Para llegar a la ermita desde Sebúlcor hay que recorrer unos 4 Km hasta un pueblecito llamado Villaseca y desde ahí coger una pista que sale de dicho pueblo y que termina en una explanada donde se puede dejar el coche.

Yo recorrí parte de este último tramo con Cooper suelto, pero según iba acercándome a la Ermita de San Frutos, tomé la precaución de atarlo no sólo por los carteles que a partir de un determinado momento te advierten del peligro de entrar de zona de barrancos, sino porque Cooper y yo ya nos conocemos y sé bien que cuando se trata de agua pierde la noción de peligro...


La vista según me voy acercando es espectacular. El atractivo principal del parque en cuanto a fauna se refiere es el buitre leonado cuyo vuelo majestuoso ya me dejó fascinada cuando visité el Cañón del río Lobos donde también son muy abundantes. Resulta todo un espectáculo verlos volar en círculos atentos a cualquier atisbo de carroña.


Tras la visita y antes de seguir en dirección a Sepúlveda improvisé un picnic en una pradera frente al parking con algo de queso, pan y fruta que llevaba en el coche y que compartí en parte con Cooper.  Después me acerqué a Sepúlveda.

Iglesia del Salvador.
Lo primero que me llamó la atención según me acercaba fue la espectacular situación de Sepúlveda sobre una enorme peña que asoma al río Duratón.


Dejé el coche en un parking que hay a la entrada y subí por una escalinatas que desembocan directamente a la Plaza de España.

Esta plaza constituye el centro de la villa. Es rectangular y parcialmente porticada y a la hora que llegué estaba muy animada con todas sus terrazas llenas de gente tomando el aperitivo.



La villa de origen medieval fue ciudad fortificada durante la Edad Media. Desde la Plaza de España decidí dar un paseo por  sus calles empedradas entre iglesias, y casas de piedra con sus portales blasonados y restos de murallas.


Hay muchos restaurantes y figones (un restaurante donde solo se va a comer cordero, ensalada y postre).

Cooper frente a la Puerta del Azogue o Arco del Ecce Homo.
En mi deambular pasé por delante de la Casa del Moro llamada así precisamente porque su frontón está presidido por la cabeza de un moro sobre un alfanje que alude a la legendaria toma de Sepúlveda por el Conde Fernán González.

También me acerqué a la Oficina de Turismo que se encuentra en el Museo de los Fueros. Me hubiese gustado visitar este último pues cuenta con magníficas obras de arte, pero estaba a punto de cerrar así es que tras hacerme con un mapa de Sepúlveda seguí caminando hasta el Mirador de la Virgen de la Peña. Para ello tuve que pasar delante de la Iglesia de Ntra. Sra. de la Peña, iglesia románica del S.XII y que me gustó mucho. Estaba abierta y pude ver que en su interior hay un retablo barroco del SXVIII. También en su interior está una talla de la Virgen de la Peña, patrona de Sepúlveda.

Iglesia de Nuestra Señora de la Peña.
Muy cerca de la iglesia de Nuestra Señora de la Peña sale la llamada Senda de los dos Ríos. Esta es una senda circular de 5 Km. que no encierra dificultad a lo largo de la cual se pueden ver los cortados donde anidan los buitres leonados.


Paseé con Cooper por una por una pequeña senda hasta llegar hasta la Puerta de la Fuerza que es una de las puertas de la muralla medieval de Sepúlveda y que fue construida en el S.XI.

Puerta de la Fuerza.
Desde la Puerta de la Fuerza regresamos a la Plaza de España desde donde tras tomar un café en una de sus terrazas y comprar una empanada para cenar, regresé al coche para pasar el resto de la tarde en el hotel. A donde no pude ir pues estaba cerrada, fue a la Casa del Parque que es como se llama al Centro de Interpretación de las Hoces del río Duratón que se encuentra en la Iglesia de Santiago y que cuenta con una magnífica exposición sobre las hoces.

Al llegar al hotel, me encontré con una pareja que viajaba también con su golden y que se quejaron amargamente de la dificultad de encontrar hoteles que admitan perros en España.

Estuve un rato en mi habitación que para satisfacción de Cooper tenía terraza y bajé a un salón pequeño pero muy acogedor. Pregunté en recepción si podía entrar con el perro y me contestaron que  si no le molestaba a las personas que estaban allí en ese momento podía quedarme sin problemas y así lo hice gracias a que a nadie pareció molestarle la presencia de Cooper que, por otro lado, se echó a dormir plácidamente frente a la chimenea encendida. El hotel tiene otro salón donde más tarde estuve viendo la televisión, es más grande pero también lo encontré más feo y desangelado.

A la mañana siguiente bastante temprano y tras el desayuno (me permitin dejar a Cooper en la habitación sin problemas mientras desayuno), llevé a Cooper a dar un paseo por una senda que está a unos 2 Km. del hotel en coche justo al lado del llamado Puente de Villaseca y que se llama la Senda de la Molinilla. Es una senda de dificultad baja y que se recorre en 20min.(ida)


Estábamos completamente solos y por momentos los ruidos del bosque y sus pobladores resultaban un tanto sobrecogedores, sin embargo no sentí miedo hasta que la senda empezó acercarse mucho al río Duratón que bajaba con mucho caudal y tal fuerza que en cuanto empecé a adivinar la intención de Cooper de tirarse le llamé aterrada y decidí dejar la excursión para otra época del año en que el río  encerrase menos peligro para la integridad de Cooper.

Así es que decidí que a modo de despedida iba a intentar acercarme a conocer el Monasterio de la Hoz. El camino para llegar al mismo sale justo enfrente del hotel, pero está en tan mal estado y con tal cantidad de baches que resulta por momentos casi intransitable. Cuando me harté de sortear baches detuve el coche y di un paso por el pinar que hay un lado y otro del camino. Sentí no haber llegado hasta el final pues en el hotel me dijeron que allí es un sitio estupendo para la observación de colonias de buitres leonados solteros y viudos, pues la parecer los buitres no vuelven a emparejarse cuando pierden a su pareja. Igualito que en nuestra especie...

Un tanto decepcionada por esta excursión frustrada decidí regresar al hotel para recoger la maleta y seguir rumbo a mi siguiente destino en Cantabria. Cuando fui a pagar me encontré con algo que no me gustó y es que me cobraron el desayuno. Comprendo que la culpa es mía no haber preguntado al hacer la reserva, pero francamente es el primer hotel en que me sucede esto. Me informaron que no lo cobran cuando haces la reserva para dos noches. También cobran suplemento por el perro. Fueron, sin embargo, muy atentos y amables lo que hizo que me sintiese muy a gusto en todo momento.



Posada del Duratón. Calle La Matilla S/N. Sebúlcor. 40380 Segovia. Teléfono 921 521 424
http://www.posadadelduraton.com/ : Cobran suplemento por el perro.

Casa del Parque. Teléfono 921 540 586.

Copio aquí el link de una empresa dedicada al turismo que organiza excursiones para conocer el parque en piragua:

http://naturaltur.com/



3 comentarios

  1. ¿Por qué no puedo ver las fotos de este post?

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  2. Pues no tengo ni idea...Intentaré arreglarlo esta tarde.

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  3. gracias, ya las he podido ver. Mañana me voy a las hoces con mi perro travieso... Pero he elegido otro hotel, en Burgomillodo, que se llama El rincón de las hoces del Duratón.
    A ver qué tal...

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