Viajes con mi perro

Hotel El Nogal. Valladolid.


La Casa Consistorial de Valladolid iluminada para recibir al Año 2017.
Valladolid, era la única capital de provincia que me quedaba por visitar de la Comunidad de Castilla y León, así es que aprovecho el viaje que hago a Gijón par pasar la Nochebuena en familia para hacer una parada en esta ciudad. Hay en Valladolid un hotel perteneciente a la cadena Ibis, que como todos los hoteles de dicha cadena admite perros sin limitaciones de tamaño, pero como ocurre en la mayoría de las ciudades, el de Valladolid, se encuentra en las afueras, así es que como voy a disponer de poco tiempo para la visita, decido buscar uno que esté situado en en centro. Llamo al Hotel Imperial, pero no sin cierta decepción escucho la salvedad habitual, sólo están admitidos perros menores de un determinado peso, en este caso, 20 kilos. Por fin, localizo uno con una situación inmejorable y que admite a Cooper sin condiciones...

El Hotel Nogal que así se llama, se encuentra en el número 10 de la Calle Conde de Ansúrez a unos pasos del Mercado del Val, el mercado más antiguo de la ciudad, y a pocos metros de la Plaza Mayor. Dejo el coche frente al hotel en un espacio habilitado para aparcar mientras los clientes bajan el equipaje, con la buena suerte de que una vez que dejo la maleta en mi habitación, me encuentro con que queda libre un sitio un metro más adelante, así es que lo dejo ahí aparcado durante toda mi estancia. Despreocupada también por no tener que estar pendiente de la ORA por ser fin de semana, salgo a pasear por la ciudad en compañía de Cooper.

Fachada gótico isabelina  del Colegio de San Gregorio.
No sé muy bien por qué antes de esta visita había decidido que no había mucho que ver en Valladolid, supongo que esa primera idea solo puede ser producto de mi ignorancia, porque al poco de estar allí descubro que solo la visita al Museo Nacional de Escultura merecería una tarde entera. La entrada al museo es gratuita los sábados de 16 a 19,30 h. y los domingos de 10 a 14h. Destaca su colección de madera policromada con obras de Berruguete, Pedro de Mena o Juan de Juni, entre otros muchos y que componen una de las colecciones más importantes de Europa. Pero con independencia de su contenido merece la pena acercarse, solo por admirar el maravilloso edificio en el que se encuentra, el Colegio de San Gregorio, Bien de Interés Cultural y famoso por su ornamentación y el retablo en piedra de la fachada.

Del patio central, arranca una escalera isabelina cubierta por un artesonado mudéjar muy bonito. Se puede visitar, además la capilla obra de Juan Guas.


Construido a finales del XV por iniciativa de Fray Alonso de Burgos, Obispo de Palencia y Consejero de los Reyes Católicos, se encuentra en el número 1 de la Calle Cadenas de San Gregorio.


En el número 2 de la misma calle se encuentra El Palacio de Villena donde se realizan las exposiciones temporales y en cuyo interior visito un Belén Napolitano.

Palacio de los Pimentel, al fondo a la izquierda la Iglesia de San Pablo.
Cuando termino la visita, sigo caminando hasta la Plaza de San Pablo donde se encuentra el Palacio de los Pimentel; fue en este palacio donde nació Felipe II el 21 de mayo de 1527. Cuenta la leyenda que por una ventana de este palacio que da a la calle Cadenas de San Gregorio salió Felipe II para su bautizo en la Iglesia de San Pablo a través de un pasadizo de madera construido para la ocasión, para que la familia accediese al templo sin pisar el suelo de la plaza y todo para que el futuro rey se bautizase en esta iglesia y no en la Parroquia de San Martín que al parecer sería la que le hubiese correspondido. Fue Felipe II quien concedió a la villa el título de ciudad.

Palacio Real.
En la misma Plaza de San Pablo, se encuentra el Palacio Real que fue residencia oficial de los reyes en especial en la época en que fue capital del Imperio entre 1601 y 1606. En él habitaron los reyes Carlos I, Felipe II y Felipe III; también Napoleón Bonaparte durante le Guerra de la Independencia. También fue en este palacio donde nació el futuro rey Felipe IV en abril de 1605.

La Iglesia de San Pablo fundada por María de Molina en 1286 aunque fue reformada entre los siglos XV y XVII.
La Iglesia de San Pablo está cerrada a esa hora, pero su fachada es tan espectacular que me quedo un buen rato contemplándola e intentando hacer una fotografía que le haga justicia, cosa que lamentablemente no consigo. Empieza hacerse de noche así es que me voy al hotel a buscar a Cooper que me está esperando en la habitación y vuelvo a salir con él.


Me sorprende ver el mercado abierto a esas horas de un sábado. Más tarde me entero de que el Mercado del Val, aunque construido entre los años 1878 y 1882 sufrió una remodelación, tras la cual volvió abrir sus puertas en noviembre del 2016, conservándose muchos de los puestos tradicionales pero incluyendo también bares y lugares de degustación; de ahí que se encuentre a estas horas de un sábado tan animado. En los alrededores del mercado hay también muchos bares muy agradables.

El mercado se encuentra al lado de la Iglesia de San Benito, uno de los templos más antiguos de Valladolid y perteneciente a la orden benedictina. Pegado a la iglesia se encuentra el edificio del monasterio del mismo nombre; en uno de los claustros del antiguo monasterio, en concreto en el denominado Patio Herreriano se ubica un Museo de Arte Contemporáneo.

Monasterio de San Benito.
La fachada en forma de torre de la iglesia fue diseñada por Gil de Hontañón y se construyó medio siglo más tarde que el resto de la iglesia, aunque en su día parece ser que tuvo más altura, pues le falta la parte superior de las dos torres principales.

Imagen nocturna de la Iglesia de San Benito construida a principios del siglo XVI.
Enseguida y tras pasar por la Plaza de la Rinconada desemboco en la Plaza Mayor.

Plaza de la Rinconada.
Todo es alegría y animación a esas horas, alegría y animación que va en aumento por momentos y que hace que poco a poco las terrazas de los bares empiecen a llenarse hasta el punto de que un poco más tarde tengo dificultades para encontrar una mesa vacía donde tomar una ensalada a modo de cena. Hace frío, pero mucho menos del que esperaba y este Valladolid alegre y bullicioso viene a romper otro idea equivocada que me había construido sobre la ciudad, una ciudad que imaginé más fría y austera.


La Casa Consistorial, construida entre 1883 y 1908.

Ya había estado en la Plaza Mayor unas horas antes cuando todavía era de día, de hecho fue el primer sitio al que me dirigí nada más llegar para picar algo en una terraza al sol, pero a esa hora había muy poca gente en a calle. Desde allí me había acercado a visitar La Catedral de cuyas obras se hizo cargo Juan de Herrera el arquitecto prefrido de Felipe II en 1580, obras que se habían iniciado en 1570 según planos de Diego de Riaño.

La Catedral a la que se conoce como "La Inconclusa" por estar inacabada.
La catedral alberga el Museo Diocesano y Catedralicio que está abierto de 10 a13, 30 h y de 16,30 a 19 h. excepto los sábados, domingos y festivos que lo está de 10 a 14h. También se puede subir al mirador de la torre.
Iglesia de Santa María la Antigua donde se celebraron en 1506 los primeros funerales por la muerte de Cristobal Colón quien falleció en Valladolid el 20 de mayo de 1506.



También me había acercado a conocer la Iglesia de Santa María la Antigua y el Pasaje Gutiérrez que une las Calles Fray Luis de León y Castelar. Calificado como Bien de Interés Cultural en 1998, el pasaje cuenta con una rotonda central donde se encuentra la estatua de Mercurio, dios del comercio. Es el único con el que cuenta Valladolid y uno de los pocos que se construyeron en España, habiéndose inagurado en 1886.

Pasaje Gutiérrez.
También había caminando por la Calle de Santiago que une la Plaza Mayor con la Plaza de Zorrilla presidida esta última por la estatua del poeta y dramaturgo José Zorrilla nacido en Valladolid el 21 de marzo de 1817 y autor de la archiconocida obra Don Juan Tenorio. Frente a la Plaza de Zorrilla se encuentra la Academia de Caballería.
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El edificio de la Academia de Caballería al fondo, delante la estatua dedicada a Zorrilla.
La Calle Santiago es la principal calle comercial de la ciudad. Peatonalizada desde 1982 y presidida por el Edificio de la Unión y el Fénix, cuenta con varios edificios de interés como el Convento de las Francesas y Iglesia de Santiago Apóstol. Hay en esta última una placa dedicada al escritor Miguel Delibes quien nació en esta ciudad y a su novela histórica "El Hereje" que está ambientada en el Valladolid del siglo XVI. En realidad, me encuentro varias placas durante mi paseo pues hay señalizada una ruta denominada la Ruta del Hereje que recorre los principales lugares que el escritor describe en el libro bajo la mirada de Cipriano Salcedo, el personaje central de la novela.

La Academia de Caballería de Valladolid llegó a la ciudad en 1852 al ser trasladada desde Alcalá de Henares.
Sin embargo, yo no estoy interesada en esta calle sino en llegar cuanto antes al Campo Grande, el parque urbano más grande de Valladolid, y compensar así a Cooper por el paseo por ciudad que sé que tampoco interés suele despertar en él. Cuando, por fin, llego mi decepción es total pues me encuentro un cartel que indica que no se puede entrar con perros.Y a pesar del riesgo de que me pongan una multa y de la falta de civismo que supone por mi parte desobedecer la prohibición, me adentro en el parque unos metros con Cooper atado para intentar descubrir el motivo de tan extraña prohibición y creo encontrarlo en la cantidad de pavos reales sueltos que campan a sus anchas por el parque. Me lo confirma unos minutos más tarde la mujer que me atienden en la Oficina de Información y Turismo que está a pocos metros. También propietaria de perro, intenta suavizar mi decepción contándome que puedo llevarlo a pasear por la playa. Porque si, me explica ante mi mirada sorprendida, Valladolid cuenta con una playa fluvial, la Playa de las Moreras, en una de las riberas del río Pisuerga, el principal afluente del Duero. La playa tiene duchas, baños, aparcamiento y un chiringuito. Y aunque teóricamente no se puede ir con perros en invierno, según ella la policía hace la vista gorda en esa época del año; además, me explica con entusiasmo, hay muy cerca de la playa un sitio ajardinado donde se puede ir con el perro sin problemas. Me alejo del Campo Grande que al parecer cuenta con fuentes y un estanque con una pequeña cascada por el que puede pasear en barca y camino por la Calle Acera de Recoletos donde contemplo preciosos edificios algunos de inspiración modernista.


Fue en el número 12 de esta calle donde nació el escritor Miguel Delibes (Valladolid 1920/2010) como recuerda una placa colocada en el edificio.


No muy lejos de donde nos encontramos en la Calle Rastro se encuentra el Museo Casa de Cervantes, en la casa que ocupó el escritor durante su estancia en la ciudad entre 1604 y 1606. Fue aquí donde escribió alguna de sus obras más famosas como el Coloquio de los Perros y una parte del Quijote. Valladolid cuenta también con una Casa Museo dedicada a al poeta romántico José Zorrilla y otra Casa Museo de Colón en donde se guardan documentos y recuerdos de la vida del descubridor aunque no fue en esa casa donde murió sino en el Convento de San Francisco, solo y olvidado, en 1506.
Monumento a Cervantes en la Plaza de la Universidad
Valladolid cuenta con otros muchos lugares de interés como el Palacio de Santa Cruz, el segundo colegio mayor más antiguo de España y en la actualidad sede del rectorado de la Universidad de Valladolid. La Universidad de Valladolid fue una de las más antiguas de España, constituyendo en la actualidad uno de los primeros centros de enseñanza superior de nuestro país. El palacio está situado en la plaza del mismo nombre.

Muy cerca se encuentra la Plaza de la Universidad donde se encuentra el edificio antiguo de la Universidad de 1712 que en la actualidad alberga la Facultad de Derecho.

Fachada del edificio de la Universidad de Valladolid.
Sobre las 23h. y tras tomar una ensalada en una terraza, vuelvo al hotel donde en todo momento he estado muy a gusto, creo que no solo debido a su situación céntrica sino sobre todo a la amabilidad del personal que trabaja en recepción. La habitación no es muy amplia pero suficiente para Cooper y para mi, tiene conexión wifi, una TV y una nevera. Después de hacer un recorrido por la programación de la tele decido dedicar mi tiempo a leer sobre Valladolid- verdaderamente no sé por qué razón se lee tan poco en España con una programación de televisión tan poco interesante-así es que paso un buen rato leyendo sobre la historia de la ciudad. Y así me entero de que fue en esta ciudad donde se casaron los Reyes Católicos en el Palacio de los Vivero en 1469. Leo también varias explicaciones que intentan explicar el que a la ciudad se le conozca también con el nombre de Pucela y leo también sobre la capitalidad de Valladolid, capitalidad que ostentó entre 1601 y 1606. Fue el duque de Lerma, valido de Felipe III, quien traslado la corte de Madrid a Valladolid y luego de estar instalada aquí 5 años volvió de Valladolid a Madrid por los cuantiosos donativos y sobornos realizados por comerciantes interesados;además, el duque efectuó una magistral operación inmobiliaria seis meses antes del segundo traslado comprando grandes propiedades en Madrid a precios bajos, anticipándose a la especulación de los siglos XX y comienzos del XXI.

A la mañana siguiente, decido desayunar en el hotel a pesar de que el precio de la habitación no lo incluye.


Y unos minutos más tarde salgo a dar otro paseo con Cooper por la ciudad que ahora está desierta.

Cooper frente a la Fuente de los Colosos en la Plaza de la Rinconada.
En mi deambular, llego de nuevo hasta la Plaza de Santa Cruz y allí me siento a pasar un rato en un de los bancos de la plaza a consultar el plano de la ciudad.

Fachada principal del Colegio Mayor de Santa Cruz, del siglo XV, uno de los primeros edificios del renacimiento español.
Cooper se tumba un rato a mis pies, pero de de repente se levanta y me mira fijamente como diciendo- bueno y ¿ahora qué hacemos?. Y ante su mirada limpia y franca que siempre me desarma, me siento por momentos tentada de regalarle un paseo hasta la Playa de las Moreras que seguro que le interesa más que ningún otro paseo, pero me viene a la memoria el recuerdo de la Playa de San Lorenzo de Gijón en donde está permitido pasear con perro desde el 1 de Octubre hasta el 30 de Abril y decido regresar al hotel a recoger el equipaje y proseguir el viaje...


Salgo de Valladolid pensando en que no me importaría volver ¿quizás en Semana Santa que ha sido declarada de Interés Turístico Internacional? o ¿quizás para asistir al Festival de Cine, también conocido como la Seminci y uno de los festivales más importantes de cine independiente y de autor?. El CD que suena en el equipo de música del coche es de Elton John que en este momento canta "But not for me" de Gershwing. Pienso: Ella Fitzgerald canta como los ángeles, pero esta versión me encanta y me pongo a cantar con él aquello de "They´re writting songs of love, but not for me..."  (https://www.youtube.com/watch?v=TLjWdZ3mP5E )

Poco a poco voy dejando atrás Valladolid...Tres horas más tarde llego a Gijón...


Y en cuanto descargo el equipaje bajo con Cooper a la playa...



Hotel el Nogal

Calle Conde Ansúrez, 10.
Teléfono 983 34 00 33
http://www.hotelelnogal.com/en/


Otros hoteles que admiten perro en Valladolid:

Hotel Imperial
Calle Peso, 4.
Teléfono 983 33 03 00
http://www.hotelimperial.es/
*Sólo admite perros hasta 20 Kg.


Hotel Ibis Valladolid
Teléfono 983 36 21 11

2 comentarios

  1. Me ha sorprendido leer que Cooper se quedaba en la habiatacion del hotel, normalmente no dejan que se quede solo, pero es un punto a favor, al menos para poder hacer alguna visita o ir a comer a algún restaurante. Tomo buena nota.

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  2. Pues aunque efectivamente no es lo habitual, me ha ocurrido en algún sitio más. Por ejemplo en el balneario de Alhama de Aragón, en el de Cádiz, en el de Valencia, en el de Sigüenza, por citar solo algunos...Un saludo cordial.

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Viajes con mi perro